Informe sobre el ecosistema mundial de las startups 2023

Mensaje de un fundador



“La tecnología no sólo impulsa el crecimiento económico, la creación de empleo y la innovación. También está ayudando a salvar el planeta. Este aspecto no puede quedar en un segundo lugar mientras esperamos que pasen los tiempos difíciles.”

JF Gauthier undefined
Founder and CEO Startup Genome
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No hay manera de endulzarlo: El sector tecnológico se encuentra en medio de una desaceleración sin precedentes. Tras un periodo de gran aumento de las valoraciones de las compañías, era inevitable una corrección. Y está resultando dramática.

Los VC de Silicon Valley y sus limited partners (LP), prácticamente han dejado de invertir. Cuando los mercados financieros se desplomaron en 2008-2009, el financiamiento total en Series A cayó un 31% (de 2007 a 2009). En comparación con los récords alcanzados en 2022, el financiamiento de Series A en febrero de 2023 se redujo en más de un 60%, mientras que los “exits” de más de 50 millones de dólares se redujeron en un 80%. El dramático cierre y rescate de Silicon Valley Bank en marzo no hizo más que subrayar el nivel de agitación del sector.

Ya hemos pasado por esto antes. La caída de las “punto com” en 2001 se anunció como "the end tech”. En pocos años ya se había demostrado que esa predicción era completamente errónea.


Diferencias entre la recesión y las crisis anteriores

A diferencia de lo que ocurría en el año 2000, cuando la gran popularidad de un sitio web justificaba valoraciones excepcionalmente altas a pesar de no contar con un modelo de negocios, podemos decir que la experiencia nos ha demostrado que es posible construir empresas enormemente rentables y que las características para estas startups en fase avanzada son sólidas.

Si miramos años atrás hacia la Gran Recesión, las inversiones de serie A realizadas en 2008 y 2009 produjeron en realidad un rendimiento por dólar mayor a aquellas realizadas en 2006 y 2007: ¡35x versus 25x! Podría decirse que esto se debe a que las valoraciones bajan durante una época de recesión, mientras que menos empresas logran financiamiento serie A, lo que indica que existe un panorama competitivo menos saturado y acceso fácil a mejores talentos.

El análisis realizado en base a los rendimientos no muestra una razón para la actual contracción de las inversiones de LP y VC. Los inversionistas más entusiastas quieren ir contracorriente e invertir agresivamente, mientras que otros se mantienen al margen.

El crecimiento de la tecnología impulsado por COVID afectó a los países de manera muy diferente -lo que se explica, al menos en parte, por lo restrictivas que eran las políticas sanitarias locales- y esto se refleja en los movimientos en los rankings mundiales. La India sube gracias a su crecimiento en 2021 y 2022, y es muy posible que esta trayectoria continúe; hasta ahora está experimentando menos desaceleración que otros países. China, sin embargo, creció a un ritmo significativamente más lento.

Algunos analistas esperan que la crisis frene a Silicon Valley. Pero cualquiera que esté interesado en el emprendimiento e innovación debería apostar por un Silicon Valley que pueda seguir liderando y fortaleciendo la revolución mundial de las startups, invirtiendo y asociándose con líderes y organizaciones de todo el mundo.


Por qué necesitamos mantener la inversión en las startups

Ante los retos actuales, el mundo necesita que el sector tecnológico siga produciendo soluciones innovadoras. La tecnología no sólo impulsa el crecimiento económico y la creación de empleo, sino que también puede salvar el planeta. Este aspecto no puede quedar en un segundo lugar mientras esperamos que pasen los tiempos difíciles. El llamado es a agradecer a Europa por liderar y mantener la inversión en la industria Cleantech a pesar de la recesión y pedir a todas las demás regiones que se unan con mayores esfuerzos. Como comunidad, debemos seguir desarrollando y escalando soluciones innovadoras para solucionar nuestros urgentes retos medioambientales.

La misma urgencia se aplica a la necesidad de que nuestra comunidad construya una revolución de las startups más equitativa, ampliando el alcance y el uso de la tecnología para incluir a quienes actualmente están subrrepresentados o desatendidos por la innovación. Para algunos, la diversidad, la equidad y la inclusión pueden parecer menos urgentes durante una crisis. No es así. Sea cual sea la situación económica, todos debemos pararnos a pensar. ¿Estamos cambiando nuestra tendencia natural a contratar e invertir en personas que se parecen a nosotros y tienen una formación similar? ¿Y estamos apoyando programas que mejoren las cualificaciones de un espectro más amplio de personas para que también puedan participar en las grandes oportunidades económicas que desarrollamos? Programas como Tech Grounds en Ámsterdam y Scale-up Velocity de SNC en Israel han demostrado que es posible. Este tipo de programas son necesarios en todos los hubs de startups del mundo.  

Por muy amenazadora que parezca la desaceleración, recordemos que se aplica el viejo dicho de "nunca desperdicies una buena crisis". Si los stakeholders tecnológicos mantienen la cabeza fría y siguen creando empresas innovadoras que aporten al ecosistema, nuestro sector saldrá de las actuales turbulencias más fuerte y con más potencial de impacto que nunca.